El aislamiento térmico no solo es fundamental para el confort en el hogar; es también una de las maneras más efectivas y accesibles de combatir el cambio climático. Implementar mejoras en la eficiencia energética en el hogar es vital, porque menos emisiones significa mejor salud para el planeta pero también para las personas. A continuación te explicamos cómo puedes tener una casa más eficiente con una inversión en aislamiento que recuperarás en muy pocos años.

¿Por qué es crucial el aislamiento térmico?
El aislamiento térmico es la barrera principal entre el ambiente exterior y el interior de tu hogar. Funciona como un escudo que mantiene el calor en invierno y lo repela durante el verano, lo que reduce la necesidad de climatización artificial y, por ende, el consumo energético. Una vivienda bien aislada no solo es más cómoda, sino también más económica y sostenible.
Cómo el aislamiento reduce tu factura de energía
En Europa, el consumo de energético de las viviendas suponen entre el 30 y el 40%. Si hablamos de grandes ciudades, su impacto en forma de gases contaminantes es liderado por los edificios. Las pérdidas energéticas en una vivienda típica pueden ser sorprendentemente altas.
Así, un buen aislamiento en el techo puede prevenir hasta un 25% de estas pérdidas, mientras que las fachadas y paredes pueden contar hasta por un 35% adicional. Incluso los suelos y ventanas juegan un papel importante. Por ello, asegurarse de que toda la envolvente del edificio esté bien aislada y es hermética resulta clave.
Hay que tener en cuenta que la envolvente de un edificio la componen todos los componentes externos que separan el interior del exterior, como las paredes, techos, suelos, ventanas y puertas. Su función principal es controlar el flujo de energía y materiales entre el interior y el exterior, contribuyendo a la eficiencia energética en el hogar y el confort térmico.

Sí, pero mi casa y/o mi edificio ya están construidos. ¿Qué puedo hacer?
En realidad, gran parte de los protocolos establecidos se orientan a planificar cómo llevar adelante la rehabilitación de los edificios ya construidos para mejorar su eficiencia energética. Pero, ¿cómo podemos trabajar este nuevo tipo de viviendas? Simplificando, podemos identificar cuatro elementos:
El aislamiento térmico
El aislamiento térmico es fundamental en la eficiencia energética en el hogar y en cualquier edificio, aplicable tanto a los componentes verticales como horizontales de la envolvente. Es crucial considerar las diferentes zonas por donde se pueden producir fugas de energía: aproximadamente un 25% de la pérdida ocurre a través del techo, un 35% a través de las paredes y fachadas, cerca del 10% por el suelo, otro 10% a través de los cristales, y el 20% restante se debe a los puentes térmicos y a los sistemas de ventilación y renovación del aire.
Para maximizar la eficiencia, es esencial seleccionar materiales aislantes de alta calidad y asegurar una instalación profesional que garantice el correcto funcionamiento del sistema de aislamiento.
Un sistema de ventilación eficaz
Un sistema de ventilación eficaz para una vivienda debe incluir recuperadores de calor que aprovechen el calor del aire evacuado para precalentar el aire fresco que entra. Esto minimiza la necesidad de calefacción adicional y reduce el consumo energético. Además, es crucial que el sistema mantenga niveles óptimos de humedad y que distribuya el aire fresco de manera equilibrada por toda la vivienda, evitando zonas de estancamiento o sobrecarga de flujo.
La domótica
La climatización inteligente, combinada con el aislamiento térmico y sistemas de control de consumo inteligentes pueden suponer ahorros energéticos cercanos al 70 %. En la línea del punto anterior sobre la ventilación, la integración de tecnologías como sensores y controles automáticos que ajusten el flujo de aire en función de la calidad del aire y la presencia de personas es esencial para maximizar la eficiencia.
En general, incorporar la domótica en las viviendas representa una ventaja significativa para la eficiencia energética, ya que permite la automatización y el control inteligente de los sistemas de climatización, iluminación y otros aparatos eléctricos. Mediante el uso de sensores y dispositivos conectados, la domótica ajusta el consumo energético en tiempo real según las necesidades específicas del hogar, como la presencia de personas, las condiciones climáticas externas y los patrones de uso diario. Esto no solo optimiza el uso de la energía sino que también mejora el confort para las personas usuarias, todo mientras se minimiza el impacto ambiental.
La integración de energías renovables
La integración de energías renovables en las viviendas es esencial para impulsar la eficiencia energética y avanzar hacia la sostenibilidad. Al incorporar sistemas como paneles solares fotovoltaicos y térmicos, las viviendas pueden generar su propia energía limpia, lo que reduce la dependencia de fuentes de energía convencionales y disminuye las emisiones de CO2. Además, el uso de estas tecnologías puede significar una reducción considerable en las facturas de energía a largo plazo y aumentar el valor de propiedad.
La importancia de la instalación de aislamiento profesional para la eficiencia energética en el hogar
En definitiva, contar con instaladores profesionales de aislamiento térmico que sepan identificar las necesidades de mejora así como realizar una instalación de calidad, es esencial para mejorar la eficiencia energética en el hogar. No hay que olvidar que ser eficientes es ya una exigencia porque, según la nueva Directiva de Eficiencia Energética de la Edificación (EPBD), para 2030 todos los edificios de viviendas existentes deberán contar una calificación energética mínima E. Para 2033, deberá ser como mínimo de D.
En ISOVAS ayudamos a mejorar la la eficiencia energética en el hogar con actuaciones eficaces y de calidad, usando siempre materiales de primeras marcas que garantizan un excelente desempeño y durabilidad. Pide presupuesto de aislamiento térmico ya.


