En ISOVAS nos dedicamos al aislamiento térmico y nuestra recomendación a cualquier familia para su hogar es clara y directa: aísla tu vivienda. Pero te queremos explicar las razones que nos llevan a dedicar nuestro tiempo y esfuerzo a cuidar de los hogares de nuestros clientes.

La primera, por el ahorro.

¿Todavía estás asustada/o de la última factura? La manera más eficaz para el ahorro, tanto en invierno como en verano es el aislamiento. Según el tamaño de la vivienda o local, se ahorra por término medio unos 400 € anuales. Esto es muy simple, en poco tiempo la inversión se amortiza (Entre dos y cuatro años), matemática simple, además por supuesto de la mejora de calidad de vida, comodidad y sensaciones de tu casa. Un dato para el análisis, cada grado de calefacción que bajemos supone un ahorro entorno al 10% de nuestra factura.

Ahorra en tu factura con el aislamiento térmico.

Reduce los ruidos.

El ruido en un domicilio proviene del exterior, la calle, hostelería, … pero también de elementos internos que se encuentran en nuestro edificio. El aislamiento, la mejor fórmula para mitigar mucho estos molestos ruidos, con el aislamiento de nuestra vivienda, conseguiremos una reducción muy importante del ruido, lo que nos aportará mayor calidad de vida y confort.

La lana mineral produce una notable reducción de los ruidos.

Aquí y según el grado podemos aplicar diversas soluciones que pueden bajar los decibelios que generamos o recibimos de nuestro entorno.

Adiós a las humedades y condensaciones

Las diferencias de temperaturas de las paredes con el interior del domicilio provocan que la humedad del ambiente, la que generamos al respirar, duchar, cocinar, etc., se condense en forma de agua en la pared, provocando las antiestéticas humedades y manchas. El material aislante ya sea por el interior, como por el exterior, acabará con este molesto problema y aporta un mayor confort a nuestra vivienda, manteniendo una temperatura estable.

Impacto medioambiental

Los sistemas de aislamientos que proponemos desde Isovas no solo aportan beneficios directos en cada hogar o edificio, es que además ayudan al medio ambiente, reduciendo las emisiones de CO2, disminuyendo la dependencia de éste a los combustibles fósiles, y cumpliendo así los objetivos de Kioto. Y todo ello en poco tiempo, sin impacto en el espacio habitable, ya que un aislamiento no implica necesariamente reducción del espacio de nuestra casa o local.

Consulta con nuestros expertos aquí